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lunes, 18 de mayo de 2020

"...LA CHANCHA es la historia de una herida..." ENTREVISTA FRANCO VERDOIA A PROPÓSITO DEL ESTRENO DE: "LA CHANCHA"

por Delfi Quiquisola 


Estreno: 28 de mayo a 
las 22 hs por CINE.AR







Delfi Quiquisola
Mi crítica



D.Q.: Siempre me gusta empezar desde los cimientos de la historia ¿Cuándo
comenzaste con el proyecto de La Chancha? ¿Desde dónde sentís que

partiste para comenzar con el guion?






Franco Verdoia
Director-Guionista



F.V.: Esta historia surge a partir de un trabajo personal con mi terapeuta de aquel momento,
abordando las marcas que puedan dejar en el presente acontecimientos traumáticos de la
niñez. Comencé a observar qué tipo de herramientas había desarrollado yo para dar respuesta a ese interrogante y me pareció oportuno ficcionar esa herida a partir de la
escritura de un guión cinematográfico.








D.Q.: La Chancha tiene un gran elenco, con algunos personajes delicados que son difíciles de interpretar ¿Cómo fue el proceso de búsqueda y encuentro de aquellos actores?

F.V.: La conformación del elenco pasó por muchas instancias. No es un proceso lineal y directo. Una decisión va condicionando la otra. Tuve la suerte de encontrar en ESTEBAN MELONI un gran protagonista, delante y detrás de cámara. Verdaderamente el trabajo que realizamos previo al inicio del proyecto fue una brújula muy precisa para mí. Su nivel de entendimiento y disponibilidad, su confianza, hicieron del trabajo algo muy provechoso, sencillo y al mismo tiempo revelador. 



GABRIEL GOITY fue el último en sumarse al
proyecto. Era un rol con el que yo tenía serias dudas en relación a si trabajar con un actor de la talla de GOITY o apostar a alguien que no haya tenido aún un recorrido en el cine. En algún momento evaluamos la posibilidad de realizar un casting abierto en Córdoba para encontrar ese personaje tan importante y tan complejo de abordar. En ese interín aparece la idea de acercarle el guión al Puma, y su respuesta fue inmediata. Se mostró tan interesado y entusiasmado por encarar al personaje de MIGUEL, que decidimos que era una oportunidad más que interesante para la proyección de la película. El trabajo con el Puma fue de un nivel de precisión que pocas veces vi. Tenía un entendimiento del oficio del actor y la cámara notable. 



Con GLADYS FLORIMONTE sucedió algo muy singular. Yo escribí el personaje de ALICIA visualizando a GLADYS como arquetipo de mujer, usando su imagen para edificar ese carácter, pero nunca estuvo en mi la idea de convocarla para la película.
Hasta que un querido amigo, casualmente me sugiere su nombre y entendí eso como un mensaje al que debía estar atento… Y fue otro acierto. Conocer y trabajar con GLADYS fue también una experiencia sumamente enriquecedora para mí. Era un personaje complejo porque tocaba una nota fuera del tono del resto. Es el personaje que funciona como contrapunto del drama que está aconteciendo. Fue un verdadero desafío para ella y para mí. Y finalmente el elenco se completó con la parte brasilera. Conocí a RAQUEL KARRO por su protagónico en el film PENDULAR (2017). Cuando ganamos la coproducción con Brasil y comencé a pensar en actrices de allí, la conexión con RAQUEL fue inmediata. Supe que era ella. Una actriz de sólida formación y una gran sensibilidad. También, un personaje complejo, contradictorio, difićiil. Y la revelación de RODRIGO SILVEIRA. Un niño que surgió de un casting que se realizó en Curitiba, y que nos enseñó a todos qué es esto de “jugar a actuar”. Su dominio del juego como actor era apabullante. El casting logró una solidez y una sintonía muy afinada. Mi tarea como director muchas veces era sentarme a observar sin hacer nada más que eso, observar. Fue delicioso verlos trabajar como una verdadera
familia.




D.Q.: La película es una coproducción con Brasil ¿Qué podés contarnos sobre la experiencia de un rodaje internacional?


F.V.: La Chancha fue un proyecto impulsado por CEPA, -FELICITAS RAFFO, PAMELA LIVIA y ANDRÉS LONGARES-; con quienes habíamos realizado mi película anterior, "LA VIDA DESPUÉS", 2015. Por tratarse de un proyecto que requería como condición grabarse en Córdoba, se incorporó El CARRO CINE, de INÉS MOYANO y ROSENDO RUIZ como productora local. La oportunidad de ser becado por FUNDACIÓN CAROLINA para desarrollar este proyecto, en 2016; me abrió la posibilidad de entrar en relación con una productora de Curitiba –GP7- y establecer con ellos un vínculo fraterno y creativo. En 2017 viajé a Curitiba contratado para dirigir una serie de tv junto a GUTO PASKO, -CONTRACAPA- (Actualmente emitida por AXN). Esa experiencia fundó una sintonía muy especial con Brasil y terminó facilitando la coproducción que ganamos con ANCINE. Sólo fueron ventajas. La fusión Brasil/Argentina le dio un impulso notable al proyecto, tanto artísticamente como en la conformación del equipo técnico.
El guión sufrió una modificación para incorporar la parte Brasilera, fortaleciendo el carácter del film. El Director de fotografía, el gaffer, el continuista y el camarógrafo fueron los mismos con los
que realicé la serie en Brasil. Una familia. Y, en lo personal, regresar a mi provincia y completar el equipo con técnicos y actores de allí, fue también darle un marco especial y emotivo al proyecto.
La dirección de arte de CRISTINA NIGRO, desde Buenos Aires; completando así una red multicultural, con distintas formas de trabajo, con códigos diferentes pero con la misma pasión y compromiso por contar este cuento que a todos los tuvo profundamente atravesados.
Si hay algo que demostró esta fusión multicultural, es que la historia que estábamos narrando era transversal a todos.





D.Q.: Filmaste en Las Varillas, donde naciste y creciste ¿No?

F.V.:  Las Varillas aparece como la ciudad natal del protagonista y el antagonista (casualmente mi ciudad natal, claro). El lugar en donde se produce, en el pasado, esta grave herida. La película se grabó totalmente en el Valle de Punilla, específicamente en la ciudad de La Cumbre, algunas secuencias en Los Cocos y parte del final en el camino del cuadrado. El paisaje Cordobés constituía el escenario principal del relato y para mí hacía mucho sentido poder volver a mi provincia y vivir una experiencia cinematográfica como esta. Con todo lo que esta historia significaba para mí.







D.Q.: Es interesante el manejo de este recorrido que realiza Pablo (Esteban Meloni), con cierta incertidumbre, de lucha contra sus recuerdos o sobre la manera en la que puede actuar frente a las circunstancias ¿Qué podés contarnos sobre este personaje
y su desarrollo?

F.V.: A diferencia de PABLO, tuve la suerte de contar con herramientas más saludables para encuadrar una circunstancia tan difícil como la temática que aborda la película. Para mí, contar esta historia, hacer esta película, fue mi propio acto de denuncia y reparación. Era una deuda que tenía con el niño que fui y creo que está saldada. Pero, con PABLO acontece algo mucho más complejo. Para
PABLO no fue nada fácil lidiar con esa marca y mucho menos abrirlo nuevamente en su presente.
Un presente familiar, “heteronormativo”. Su trauma impactó en la conformación de su familia, en su crisis de paternidad y seguramente en circunstancias más íntimas que en la película asoman de
forma sutil.
Fue un proceso de maduración muy largo. Si hay algo que tiene el cine es justamente eso. Nada es precipitado. Los tiempos de desarrollo de los proyectos atraviesan años en la vida de los
directores/guionistas, y esos años permiten que uno pueda modular la relación personal que tiene que la historia que está contando, afinar la sensibilidad para ser cada vez más preciso y singular.
Podría decir que el momento de filmar la película finalmente llegó cuando yo estaba emocionalmente preparado para mirar de frente mi propio abismo.
La modulación de su personaje también venía muy trabajada desde el guión. El aporte que hizo en particular DANIELA FEJERMAN (tutora del proceso de desarrollo del guión), tuvo mucho que ver con
afianzar la energía oscilante de Pablo, su actitud más retentiva y luego su desborde, ese impedimento de encontrar un equilibrio entre su deseo, su dolor y su necesidad de hacer algo con aquello que le pasó.
El desafío era traer al presente todo ese caudal de memoria. La película no utiliza el recurso del flashback para contar cuáles fueron los acontecImientos del pasado de los personajes. Ese pasado
aparece allí, en el presente, en la manera en la que los personajes se miran, en la respiración, en la carga simbólica del paisaje y todo lo que rodea al protagonista.







D.Q.: Y por último ¿Qué te gustaría transmitirle a la gente para que se acerque a tu película?

F.V.: Yo no creo que LA CHANCHA sea una película importante, ni mucho menos perfecta, pero sí estoy seguro de que es una película con un aporte humano necesario. LA CHANCHA se ocupa de una temática que pocas veces el cine se ha ocupado y desde ese lugar, cumple con honestidad arrojar interrogantes y dar posibles respuestas. LA CHANCHA es la historia de una herida (tomando las palabras de DANIELA FEJERMAN). Una herida que un catalizador inesperado vuelve a abrir. La película no tiene una bajada moral ni mucho menos. Resulta perturbadora justamente porque no sigue la conformación cerrada de víctima-victimario. Todo es ambiguo. No creo que el cine deba“ dar mensajes”. Creo que el cine tiene la obligación de abrir interrogantes y de interpelarnos.






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